Normas y verificación

Interconexión con CFE para paneles solares, paso a paso

17 min de lectura · Actualizada 18.07.2026 · Con fuentes oficiales

En esta guía10 secciones
  1. Antes de empezar: en qué figura cae tu proyecto
  2. Paso 1: define capacidad, tarifa y punto de interconexión
  3. Paso 2: termina la instalación al cien por ciento
  4. Paso 3: obtén el dictamen de verificación
  5. Paso 4: presenta la solicitud y elige esquema de contraprestación
  6. Paso 5: entrada en operación, medición y expediente
  7. Qué hacer si el dictamen sale no conforme
  8. Cuánto tarda de verdad
  9. Qué hacer cuando el trámite se retrasa
  10. Siguiente paso

El trámite de interconexión es el cuello de botella real de casi todo proyecto solar empresarial en México. La obra se planea y se ejecuta con relativa precisión; el trámite depende de una secuencia de requisitos y de la capacidad de la red local, y es donde se van las semanas que nadie presupuestó. Conviene entenderlo antes de firmar, porque casi todo lo que puede salir mal se decide en el contrato. Y hay un problema añadido de información: buena parte del material que circula describe un marco regulatorio que dejó de existir en marzo de 2025. Esta guía usa el vigente y señala explícitamente lo que no está verificado.

Es orientación práctica, no asesoría legal ni gestoría. Damos por resuelto que ya decidiste invertir y que ya sabes de qué tamaño; lo que resolvemos aquí es la mecánica de conectarlo, en el orden real en que ocurre y con las decisiones que hay que dejar amarradas en el contrato antes de que empiece.

Antes de empezar: en qué figura cae tu proyecto

Dos datos de encuadre, breves, porque determinan si esta guía es la que necesitas. El primero es institucional: desde marzo de 2025 el regulador es la Comisión Nacional de Energía, órgano desconcentrado de la SENER que asumió las funciones del organismo anterior; los permisos y actos emitidos antes siguen vigentes hasta que expiren, así que el cambio no obliga a rehacer nada.

El segundo es de capacidad. Todo lo que sigue describe el procedimiento de generación distribuida, la figura aplicable a las centrales por debajo de 0.7 MW: eres generadora exenta, no necesitas permiso de generación y tu interlocutor único es la suministradora. Prácticamente cualquier techo comercial o industrial en México cae de ese lado. Si tu proyecto supera ese umbral, el camino es otro —permiso de autoconsumo ante la CNE, con plazos y requisitos propios— y el tratamiento por capacidad está desarrollado en la guía de proyectos solares para nave industrial. Confirma en qué lado quedas antes de seguir; el resto asume que estás en generación distribuida.

Úsalo como filtro de proveedores. Si la propuesta técnica que te entregan menciona trámites ante el regulador extinto, o cita artículos de la Ley de la Industria Eléctrica como fundamento, ese documento no se ha revisado desde antes de marzo de 2025. No implica que la ingeniería sea mala, pero sí que el área que gestiona trámites no está al día, y el trámite es justamente lo que te va a costar semanas.

Paso 1: define capacidad, tarifa y punto de interconexión

Antes de cualquier gestión hay que fijar tres cosas, y de ellas depende todo el resto del trámite. La primera es la capacidad del sistema en kW o MW, que determina si eres generadora exenta o necesitas permiso. La segunda es tu tarifa actual con la suministradora, porque no es lo mismo un comercio en tarifa de baja tensión que una planta en media tensión con cargos por demanda. La tercera es el punto físico de interconexión y su nivel de tensión.

Ese tercer dato es el que después te permite comprobar si el alcance acreditado de la unidad de verificación cubre tu instalación, así que definirlo mal en la etapa de diseño arrastra un error hasta el final del proceso. Pídele a tu instalador que lo deje por escrito en la propuesta, junto con la capacidad exacta y la tarifa asumida en el cálculo de ahorro.

Es también el momento de decidir el dimensionamiento con criterio, no con ambición. Un sistema sobredimensionado respecto a tu consumo genera excedentes que se compensan peor de lo que se ahorran, y uno subdimensionado deja capacidad de techo ociosa. La referencia para no equivocarse en el orden de magnitud está en cuánto cuesta un sistema solar comercial en 2026.

Hay una pregunta más que pertenece a esta etapa y que casi nadie hace: si el circuito de distribución al que te vas a conectar tiene capacidad disponible. La red local es un dato que no controlas y que puede obligar a recortar el sistema o a esperar, y averiguarlo cuando ya compraste los módulos no sirve de nada. Pídele a tu instalador que lo consulte con la oficina de la suministradora que atiende tu zona antes de cerrar el dimensionamiento. No siempre hay una respuesta clara, pero cuando la hay cambia el diseño, y cuando no la hay al menos sabes que el plazo de tu trámite tiene un componente que nadie puede comprometerte por escrito.

Paso 2: termina la instalación al cien por ciento

Parece obvio y es la causa más frecuente de retraso. La unidad de verificación evalúa la instalación tal como quedó, no un proyecto. Eso significa que no puedes adelantar la visita ni tramitar en paralelo mientras faltan conexiones, canalizaciones o el tablero definitivo. Cualquier intento de ganar calendario acortando este paso termina costando una segunda visita.

El trabajo eléctrico debe cumplir con la NOM-001-SEDE-2012, que es la norma vigente de instalaciones eléctricas de utilización. No existen las versiones 2022 ni 2025 que a veces se citan, y la de 2018 fue solo un proyecto que nunca se publicó como norma final. Los artículos que gobiernan un sistema fotovoltaico son el 690, el 705 para fuentes de generación interconectadas y el 706 si incorporas almacenamiento. El detalle de cómo se estructura el cumplimiento eléctrico está en la guía de instalaciones eléctricas y NOM-001-SEDE.

Aprovecha este momento para exigir los planos as-built y la memoria de cálculo definitiva. Si la instalación se modificó respecto al proyecto original —y casi siempre se modifica—, los documentos deben reflejar lo construido. Un dictamen emitido sobre planos que no corresponden a la realidad es un problema latente que aparecerá en la primera ampliación.

Paso 3: obtén el dictamen de verificación

Con la obra cerrada, la unidad de verificación de instalaciones eléctricas visita, evalúa y emite el dictamen. Es el documento que la suministradora exige antes de formalizar la interconexión en los supuestos aplicables, y sin él el trámite no avanza. La verificación es exigible con claridad en alta tensión, por encima de 35 kV, y en lugares de concentración pública, criterio bajo el cual cae prácticamente cualquier instalación comercial o industrial desde 20 kW de carga instalada.

Quien emite el dictamen debe estar acreditado por la EMA y aprobado por la SENER, y ambas cosas se comprueban en padrones distintos. Además, la acreditación se otorga para un alcance concreto —materia, norma y características técnicas de lo evaluado—, así que hay que leer ese alcance y confirmar que cubre una instalación como la tuya. Contratar a una unidad acreditada pero fuera de alcance es el error que más trámites tumba y el más fácil de evitar. Todo el procedimiento de comprobación, con el formato del registro y cómo leer el directorio oficial, está en la guía del dictamen UVIE.

Presupuesta también el tiempo de agenda, no solo el costo. En plazas con poca oferta de unidades con alcance industrial, conseguir fecha puede tomar más que la propia verificación. Si tu proyecto cierra obra en una temporada de alta demanda, esa espera se suma íntegra al calendario del trámite.

Paso 4: presenta la solicitud y elige esquema de contraprestación

Con el dictamen en mano se presenta la solicitud de interconexión ante la suministradora, con los datos técnicos del sistema. A partir de ahí se revisa la capacidad disponible en la red local, se instala el medidor bidireccional y se firma el contrato de interconexión, que es de duración indefinida y surte efectos desde la interconexión física, no desde la firma.

Antes de presentarla, reúne el expediente completo y revísalo tú, aunque el instalador se encargue de la gestión. La causa más común de que una solicitud se detenga no es un rechazo técnico sino una inconsistencia documental trivial: el nombre del titular del servicio no coincide con el de la empresa que contrató la obra, el número de servicio que aparece en el recibo no es el del medidor donde se conectará el sistema, o la capacidad declarada en la solicitud no cuadra con la que consta en el dictamen. Cada una de esas discrepancias cuesta una vuelta completa de ventanilla.

  • Recibo reciente del servicio, con el número de servicio del medidor exacto donde se hará la interconexión.
  • Identificación del titular y, si es persona moral, acta constitutiva y poder de quien firma; el titular del contrato de suministro y el firmante deben ser coherentes entre sí.
  • Dictamen de verificación con los datos completos de la unidad que lo emitió.
  • Diagrama unifilar y especificaciones del sistema: capacidad, número y potencia de módulos, marca y modelo del inversor.
  • Ficha técnica del inversor, que es donde consta que el equipo puede operar interconectado y desconectarse ante una falla de la red.
  • Domicilio y datos del punto de interconexión, coincidentes con los del dictamen.

Guarda copia de todo lo que entregues y pide acuse de la presentación con fecha. Suena elemental y es la diferencia entre reclamar un retraso con evidencia o discutirlo de memoria tres meses después, cuando la persona que te atendió ya no está en esa oficina.

En este punto eliges esquema de contraprestación. Históricamente existen tres, y conviene conocerlos aunque en la práctica la elección esté muy sesgada hacia el primero.

EsquemaCómo funcionaPara quién tiene sentido
Medición netaCompensa los flujos de energía en cada periodo de facturaciónEl grueso del mercado: alrededor del 99% de los contratos de generación distribuida
Facturación netaDos medidores y valores distintos para la energía comprada y la entregadaPerfiles con excedentes altos y consumo desalineado de la generación
Venta totalSin contrato de suministro asociado; se valora toda la energía entregadaProyectos concebidos para vender, no para autoconsumir

Dos reglas prácticas sobre la elección. La primera: solo puedes migrar de un esquema a otro después de un año de contrato, así que la decisión inicial pesa. La segunda: el esquema debe elegirse a partir de tu curva de consumo horario real, no de una preferencia genérica. Si consumes casi todo lo que generas durante el día, la medición neta es normalmente la respuesta; si inyectas volúmenes grandes, vale la pena que tu instalador modele las tres opciones.

Estado en flujo, y conviene decirlo con claridad: el 17 de marzo de 2026 la CNE publicó en el Diario Oficial un nuevo modelo único de contrato de interconexión y conexión que abroga diversas resoluciones de la comisión extinta. No está confirmado en qué medida sobrevive el marco de contraprestación anterior para generación exenta. Antes de firmar, confirma con la suministradora y con la CNE cuál es el modelo de contrato vigente aplicable a tu caso, y no aceptes como definitivo un formato que tu instalador tenga guardado del año pasado.

Paso 5: entrada en operación, medición y expediente

La interconexión física y el arranque cierran el trámite, pero no cierran tu trabajo. Con el medidor bidireccional instalado, revisa el primer par de recibos con lupa: es el momento en que aparecen los errores de configuración del esquema, y corregirlos entonces es trivial comparado con reclamar meses después.

A partir de ahí, guarda el expediente completo: contrato de interconexión con su fecha de efectos, dictamen, evidencia de la acreditación y aprobación de la unidad que lo emitió, recibos con lectura bidireccional y reportes del sistema de monitoreo. Ese conjunto no es papeleo ocioso: es lo que sostiene tu posición si algún día tienes que acreditar que el sistema estuvo operando, cuestión desarrollada en la guía de deducción conforme al artículo 34 de la LISR.

Conviene además dejar contratado desde el inicio el mantenimiento. Un sistema que deja de generar por suciedad acumulada o por un inversor fuera de servicio durante meses no solo pierde ahorro: deja huecos en el registro de operación. Los proveedores del directorio de energía solar y de instalaciones eléctricas cubren ambas etapas, y el resto de categorías está en el directorio de servicios.

Qué hacer si el dictamen sale no conforme

Es un desenlace más frecuente de lo que se admite en la venta, y casi ningún contrato lo prevé. La unidad de verificación no aprueba ni reprueba con un sello: emite un dictamen con observaciones, y hasta que esas observaciones se corrigen no tienes el documento que la suministradora te va a pedir. Las causas típicas son mundanas —puesta a tierra incompleta, protecciones de corriente continua distintas a las del proyecto, señalización o rotulado faltante, distancias de trabajo insuficientes frente al tablero— y todas son atribuibles a la obra, no a ti.

El problema no es la corrección, que suele ser barata, sino quién la paga y cuánto tarda. Corregir implica volver a llamar a la cuadrilla, y la reinspección implica volver a pagar la visita de la unidad y volver a entrar en su agenda. Si el contrato no dice nada, la discusión ocurre cuando ya liquidaste la obra y perdiste toda palanca.

  • Pacta desde el contrato que la corrección de observaciones atribuibles a la instalación corre por cuenta del instalador, incluida la reinspección.
  • Pide que te entreguen el dictamen íntegro con sus observaciones, no un resumen ni la carátula: las observaciones son la lista de lo que hay que exigir.
  • Fija un plazo para subsanar y reingresar, contado en días naturales desde la notificación, no «a la brevedad».
  • Conserva la primera versión del dictamen aunque salga con observaciones; documenta la secuencia completa de correcciones.
  • Si la observación revela un error de diseño y no de ejecución, es momento de revisar la memoria de cálculo antes de corregir en campo.

Cuánto tarda de verdad

La interconexión típica toma de cuatro a ocho semanas, y esa es la cifra para planear en condiciones normales. Hay zonas del país donde se han reportado retrasos de hasta ocho meses, generalmente por saturación de la red de distribución local o por carga de trabajo de la oficina que atiende la solicitud. A ese plazo hay que sumarle el del dictamen, que no puede empezar hasta que cierra la obra, y la agenda de la unidad de verificación. El intervalo entre «terminamos la instalación» y «empezamos a ahorrar» rara vez baja de dos meses. Cualquier plazo que te dé un instalador es estimación, no compromiso, salvo que asuma la gestión con una consecuencia contractual explícita.

Qué hacer cuando el trámite se retrasa

Tener un sistema terminado sin poder conectarlo es una situación frustrante y con costo diario. Existe una salida legal razonable: operar en esquema de no exportación, conocido en el sector como zero export, mediante un dispositivo que impide inyectar energía a la red. El sistema alimenta tu consumo propio y limita la generación al nivel que puedes autoconsumir en cada momento.

No es equivalente a la interconexión: pierdes la compensación de excedentes y con ella parte del retorno, así que sirve como puente y no como destino. Pero permite que el activo empiece a producir ahorro mientras el trámite avanza, lo que cambia la conversación con tu área financiera.

Si vas por esta vía, deja claro desde el contrato quién instala y configura el dispositivo, y qué ocurre con él cuando llegue la interconexión definitiva. Es un componente que suele aparecer como imprevisto y facturarse aparte justo cuando tienes menos margen de negociación.

Siguiente paso

Antes de firmar con un instalador, exige que el contrato separe tres cosas que suelen ir mezcladas: la obra, el dictamen y la gestión de la interconexión, cada una con su responsable, su plazo y su consecuencia si se retrasa. Con eso definido, el trámite deja de ser una incógnita y se convierte en una variable administrable. El checklist de verificación de proveedores te ayuda a convertirlo en requisitos concretos, y si quieres comparar propuestas de proveedores cuyo expediente ya revisamos sobre este mismo alcance, solicita cotización.

¿Quién regula hoy la interconexión de sistemas solares?

La Comisión Nacional de Energía, un órgano desconcentrado de la SENER que desde marzo de 2025 asumió las funciones del regulador anterior, extinguido por el decreto que expidió la Ley del Sector Eléctrico. Los permisos y actos emitidos previamente siguen siendo válidos hasta su expiración o revocación.

¿Qué documentos pide la solicitud de interconexión?

Recibo reciente con el número de servicio del medidor donde se conectará el sistema, identificación y acreditación del titular, el dictamen de verificación, el diagrama unifilar con las especificaciones del sistema y la ficha técnica del inversor. Revisa que el titular del contrato de suministro, la capacidad declarada y el domicilio coincidan exactamente con lo que dice el dictamen: la mayoría de los atrasos son inconsistencias documentales, no rechazos técnicos.

¿Qué esquema de contraprestación me conviene?

Para la gran mayoría de proyectos de generación distribuida, la medición neta, que compensa flujos en cada periodo de facturación y cubre alrededor del 99% de los contratos. Si tu perfil genera excedentes altos, pide que te modelen también facturación neta. Ten presente que solo puedes migrar de esquema después de un año de contrato.

¿Puedo tramitar la interconexión mientras se instala el sistema?

No, porque el dictamen de verificación va antes de la solicitud y requiere que la instalación esté terminada al cien por ciento. La unidad evalúa lo que existe, no un proyecto, de modo que la secuencia obra, dictamen y solicitud no admite atajos.

¿Cuánto tarda realmente el trámite?

Lo típico es de cuatro a ocho semanas, pero hay zonas con retrasos reportados de hasta ocho meses por saturación de la red local. A ese plazo hay que sumar el tiempo del dictamen y la agenda de la unidad de verificación, que no pueden iniciar hasta que cierra la obra.

¿Qué hago si la interconexión se retrasa mucho?

Puedes operar en esquema de no exportación con un dispositivo que impida inyectar energía a la red, de modo que el sistema alimente tu consumo propio mientras avanza el trámite. Pierdes la compensación de excedentes, así que es un puente y no un destino, pero permite que el activo produzca ahorro en lugar de estar detenido.

¿El modelo de contrato de interconexión cambió?

En marzo de 2026 se publicó un nuevo modelo único de contrato que abroga diversas resoluciones del regulador extinto, y no está confirmado en qué medida sobrevive el marco anterior de contraprestación para generación exenta. Confirma el modelo vigente aplicable a tu caso con la suministradora y con la CNE antes de firmar cualquier formato.

Equipo editorial de ContrataBien

Guías revisadas contra fuentes oficiales (STPS, SAT, IMSS, DOF) y actualizadas al cambiar la normativa. Los rangos de costos son referencias aproximadas del mercado, no cotizaciones.

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